- thanks to Garbanzo
Ver historias producidas por Lucy Orozco, me hace ver telenovelas sin sentirme avergonzado ni tener remordimientos [jejeje]. Es claro que sus influencias son más cinematográficas que televisivas, y siempre trata de proveer a la historia de algo más, aun cuando se trate del típico folletín [como en 'Yo no creo en los hombres']. Por algo, la incomprendida 'Las Secretas Intenciones' ha sido una de mis telenovelas favoritas. Aquí repite mancuerna con Helena Rojo, de nuevo en un excelente papel. Y el resto del elenco no se queda atrás: magníficos César Evora, Isela Vega y Ana Martin. De hecho los únicos que dan la nota discordante y se sienten fuera de lugar, son precisamente los protagonistas juveniles: Mario Cimarro y Pati Manterola [impuesta por los altos mandos de televisa, ya que Lucy Orozco quería originalmente para ese personaje a Susana Zabaleta]. Los personajes siempre son intensos e interesantes, sus padeceres y egoísmos como resultado de sus debilidades [sin tomar partido por la villanía declarada o la bondad definitiva]les dan un volumen más humano. Tambié es una de las pocas telenovelas que ha tocado el tema de la homosexualidad [aunque muy tangencialmente] de un modo discreto y sin tomar bandera por nada, simplemente como una circunstancia más en el perfil de un personaje. Y para las antologías queda una de las mejores escenas en la historia de las telenovelas, tanto por su intensidad dramática como por su calidad técnica. Me refiero a la muerte de Helena Rojo, víctima de un ataque cardíaco, estrellada contra una gigantesca pecera, mientras un atormentado e histérico Cesar Evora se debate entre darle sus pastillas o dejarla morir para deshacerse de ella como él quería. Despues viene Isela Vega tratanto de salvar la situación pero es demasiado tarde: el cuerpo de la protagonista yace entre agua, vidrios rotos y pececitos dorados ahogándose de aire. Sencillamente genial.
Gente Bien